Nos gustamos mutuamente, nos seducimos y después nos besamos. Este es el ritmo de la mayoría de los romances. Un besito para empezar, un beso después y los besos de verdad, de los que te hacen derretirte, sensuales y eróticos, como te gustan en una tercera tanda. Más que una prueba de afecto se trata de una fuente de placer intenso que se comparte y que permite una verdadera fusión entre dos, instaurando un clima de confianza. Desde siempre y en todo tipo de literatura, el arte de besar ha ocupado un lugar privilegiado entre los preliminares del amor. El beso es el acto de tocar algo con los labios, generalmente a otra persona. Es uno de los grandes y cotidianos saludos de las personas. Aparece como una instintiva forma de demostrar afecto. El beso, sorprendentemente, es un área poco estudiada de la conducta humana y la ciencia. Todos le hemos preguntado a cualquier persona acerca de su primer beso y lo más probable es recibir una relación instantánea, audible: un gruñido, gemido, o (si se trataba de una buena), tal vez una sonrisa o un jadeo rápido dibujado en el aire.
Cuando un hombre y una mujer se besan, él piensa en sexo mientras que ella se cuestiona si su relación será o no duradera. A eso se suma que un gran porcentaje de ellos aceptarían tener intimidad con mujeres prescindiendo de los besos, mientras que un 15% de las mujeres accederían a hacerlo sin besos de por medio.
Si para los chicos los besos son reemplazables por intimidad, se puede deducir que las respuestas halladas por el estudio coinciden en una importante cifra muy interesante.
Los hombres de ciencia han determinado que al besar ponemos en movimiento alrededor de 30 músculos de la cara, intercambiamos cerca de 300 colonias de bacterias, liberamos una cantidad imprecisa de hormonas y aumentamos nuestro ritmo cardíaco.
Las chicas pueden rechazar los besos si llegan a saber cuál es la intención de los chicos al hacerlo o qué es lo que ellos esperan como consecuencia de ello.
La razón se encontraría en que para la mujer los besos crean vínculos afectivos, mientras que para los hombres es una forma de desatar o expresar sus deseos.
Las mujeres besan para obtener información más matizada acerca de una pareja potencial que si se llega a la siguiente base, besan para obtener pistas sobre otras personas para averiguar la compatibilidad de nuestro. Para ayudar a cebar la pareja femenina de la lujuria, mientras que los besos, la saliva masculina transmite pequeñas cantidades de testosterona en la boca de la mujer.

Lo que debes evitar: En principio los besos son para improvisar y confirmar que sois compatibles. Debes saber que algunas cosas pueden repeler al amante más valiente.
• El aliento: ¿acabas de comer un plato con especias? Pues bien, en cuanto notes que el beso llega, cuélate discretamente en el lavabo y cepíllate los dientes. Fresca, pulposa y sensual, tu boca será otro manjar.
• Ansia: tanto durante la primera cita como para las siguientes, no hay peor cosa que una persona con prisa para terminar y que tiene tendencia a, literalmente, comerte la boca. Combina la dulzura, el tacto y la agilidad.
• La saliva, ¡no hace falta demasiada! no hay nada peor que un beso demasiado húmedo, que baña la saliva del otro… prepara tu “ataque”, traga saliva y ¡lánzate!

Algunos tipos de besos : El beso seco: es el beso simple, cuando se apoyan los labios de uno contra los del otro.
El beso succionador: para practicarlo, la mujer tiene que tomar entre sus labios el labio inferior de su pareja para introducirlo en su boca, mientras que él ejerce una movimiento de succión.
Beso francés o de lengüita: Consiste en que la mujer toque con su lengua los labios del hombre para luego introducirla en la boca de su pareja y viceversa.
El beso de lado: Se realiza cuando cada uno de los miembros de la pareja gira su cabeza en sentidos opuestos para besarse.
El beso de apretón: Se refiere cuando una persona aprieta fuertemente sus labios contra el labio inferior de su pareja.
El beso de tú uno y yo el otro: Se trata de que el hombre bese el labio superior de la mujer mientras que ella besa el labio inferior de él.
El beso toma todo: Un miembro de la pareja toma entre sus labios los labios del otro.
El beso de lengua apasionado: La pareja introduce sus respectiva lengua en la boca del contrario tocando los dientes al paladar.
El beso de yo te sigo: En este caso se espera a que uno de los dos inicie la acción de besar y el otro le siga alcanzando un ritmo frenético.
El beso cazador: Este se da cuando la pareja juega a que cada uno trata de atrapar con sus labios el labio inferior del otro.

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