rubiRubí: esta gema se corresponde con los buenos amantes, es la representación del amor puro, apasionado y profundo. Nos proporciona el amor hacia uno mismo y hacia los demás. Acciona en la pareja, proporcionándonos la ayuda necesaria para dar y obtener el placer en la relación. Nos brinda una información noble, sincera y totalmente desinteresada.

 

Cuarzo: es la gema que beneficia al chakra del corazón. Favorece la unión entre la decisión personal y la manifestación física. Tiene el poder de atraer todo lo positivo y de alejar lo negativo.

 

 

Amatista: San Valentín, según la leyenda, siempre llevaba una, en su poder. Transforma todo lo negativo en positivo, es la gema de la transformación. Es capaz de armonizar la mente, alejar la lujuria y los excesos, y aclarar nuestra mente a la hora de resolver los problemas.

 

Perla: esta gema ayuda a conquistar y a desarrollar la sensibilidad. Nos permite liberarnos de los impulsos, y nos ayuda a obtener una mayor concentración en nuestras sensaciones placenteras para aumentar nuestra pasión.

 

Citrino: es la gema que ofrece la esperanza a quien la usa, ya que es capaz de aportar alegría y mucha energía positiva. Aumenta la autoestima y elimina todas aquellas acciones que pueden ser autodestructivas.

 

Granate: genera una intensa conexión entre el alma y el cuerpo, porque es la gema de la profunda pasión y del amor ardiente. Provoca una entrega total hacia el otro.

 

Ojo de tigre: esta gema elimina las inseguridades y las dudas, fortaleciendo de esta manera la autoestima para salir a buscar al ser amado.

 

Una de las gemas más potentes a la hora de atraer el amor es el cuarzo rosa. Esta gema está considerada  la piedra del amor incondicional y la paz infinita. Nos enseña la verdadera esencia del amor, nos ayuda a expresar las emociones que tenemos guardadas y sobre todo, atrae el amor a nosotros mismos, ya que es fundamental amarse para saber amar a los demás.

 

Nos enseña el poder del perdón y la reorganización de los patrones del corazón, indispensables para amarse a sí mismo y disuelve las cargas del corazón que reprimen la capacidad del corazón para dar y recibir. Entre sus propiedades mágicas se encuentran las de promover la paz, la felicidad y la fidelidad en las relaciones establecidas.

 

Promueve la confianza y la armonía en las relaciones existentes, transmutando las energías negativas en energías amorosas.

 

 

JaspeRojo1

 

 

Nuestras Tarotistas