La astrología es el estudio del movimiento de los cuerpos celestes con el fin de interpretar y predecir el futuro. Se trata de una forma de adivinación y no de un método científico. No se debe confundir con la ciencia de la astronomía la cual merece todo respeto. Los astrólogos sostienen que la posición de los astros en el momento exacto del nacimiento de una persona y sus movimientos posteriores, reflejan el carácter de esa persona y por tanto su destino. Durante siglos los científicos han rechazado los principios de la astrología; sin embargo, millones de personas continúan creyendo en ella o practicándola.

Los astrólogos realizan cartas astrales llamadas también horóscopos que sitúan la posición de los astros en un momento dado, como el nacimiento de una persona, por ejemplo, y a partir de ellas emiten sus conclusiones sobre el futuro de esa persona. En una carta astral se sitúa la eclíptica, trayectoria anual aparente del Sol a través del cielo, con las doce secciones que reciben el nombre de signos del zodíaco, que son Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. A cada planeta (incluyendo al Sol y la Luna) se le da un signo particular dependiendo del lugar de la eclíptica en que aparece dicho planeta y del momento en que se hace el horóscopo. Cada planeta representa tendencias básicas humanas y cada signo un conjunto de características humanas. Cuando los astrólogos designan a una persona por un signo determinado —como Leo o Piscis, por ejemplo— se están refiriendo al signo Solar de esa persona, esto es, al signo que el Sol ocupaba en el momento de su nacimiento.

La astrología es tan antigua como el tiempo medido; es un lenguaje de energía, y se podría definir como el sistema de psicología más antiguo que conocemos. La astrología se practicaba en varias culturas antiguas. En el mundo helenista (griego) se hizo en el siglo III a. C. una síntesis de las religiones astrales de los caldeos y los egipcios con las matemáticas y la astronomía griega. En la actualidad la astrología se encuentra en todas partes, desde la cultura tradicional hindú (astrología védica), hasta la sociedad secularizada de occidente. Muchos no salen de sus casas sin antes consultar su signo zodiacal en el horóscopo.

La astrología incorpora la suma de todo el conocimiento psicológico de la antigüedad. Aunque existen distintas escuelas astrológicas, todos los astrólogos están de acuerdo en que hay una conexión entre el cosmos y la Tierra, que existe una relación entre el momento del nacimiento de una persona y las posiciones del Sol, de la Luna y de los planetas en el firmamento.

La Astrología Evolutiva: Si ha comenzado a introducirse en la astrología profesional, es posible que haya oído hablar de la astrología evolutiva. Aquí lo introducimos en el tema.

En la concepción holística, se suele ofrecer la astrología evolutiva como un espacio para el crecimiento del alma. A diferencia de la astrología popular, que cada día avanza más, sin que nadie le pueda poner un freno, el acercamiento evolutivo nos da una visión el universo que nos insta a realizarnos preguntas que tienen ver con nuestro crecimiento interior. La astrología popular da respuestas superficiales, poco significativas, que carecen de alguna dirección o penetración. En cambio, la astrología evolutiva, ayuda a entender mejor las energías planetarias, así cómo también de que formas utilizarlas para promover una mayor armonía interior, teniendo en cuenta a su propia alma, según lo considerado en su carta natal.

Usando la astrología evolutiva, se puede obtener una penetración más profunda de nuestro propio ser, evitando el error de utilizar nuestra energía de formas que no responden a nuestros propósitos más altos. Podemos aprender a utilizar esta maravillosa herramienta, para ver las oportunidades que tenemos en nuestra vida, y actuar de manera constructiva para aprovecharlas al máximo.

Un astrólogo evolutivo, entiende que la energía astrológica se manifiesta de maneras espirituales, psicológicas y físicas. Puede darse tanto interna como externamente, pero es generalmente una combinación de ambos lugares. La carta natal es la fundación psíquica, única, de cada individuo. Al entender porqué el alma eligió validar cierta psicología, podemos saber qué necesitaríamos experimentar para alcanzar un mayor sentido de integridad.

La razón principal de este acercamiento, es examinar los indicadores kármicos de la carta astrológica. No hay manera de conseguir datos específicos, pero podemos llegar a interesantes conclusiones sobre las situaciones y los desafíos que un alma ha experimentado antes de esta encarnación. Esto suena absolutamente increíble, pero, un análisis exacto del alma, repercute en las regiones más profundas de nuestro corazón. Es generalmente una experiencia emocionante, que puede conducir a un curativo de las partes más afectadas del alma. Una mayor comprensión de nuestra misión en la vida, nos autoriza a tomar la responsabilidad de nuestro crecimiento personal, y nos promueve también a contribución y entregarnos de una forma más sincera a nuestro propio mundo.

 

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