La magia del Feng Shui 2ª parteUn principio importante en el feng shui es la teoría de los cinco elementos. Aunque en español se conocen popularmente como “los cinco elementos”, los chinos los llaman “wu xing” o literalmente “las cinco transformaciones”. Los cinco elementos en el Feng Shui, como los conocemos, son madera, fuego, tierra, metal y agua.

 

Cada elemento representa una o dos direcciones magnéticas, trigramas, números Gua, una forma, un color, un tipo de material, profesión, etc. son 5 maneras en las que se manifiesta la energía y dependiendo de cómo se mueva esa energía nos va a crear una sensación.

 

Nos va a dar mucha energía para subir, para sentarnos, para relajarnos, concentrarnos o para sentirnos abrazados. Vamos a ver cómo funciona la energía en los elementos de madera, tierra, metal, fuego y agua y qué es lo que logramos si tenemos muchos en nuestra casa.

 

MADERA: Representa la energía cálida de la primavera. La energía en la madera funciona igual que en un árbol, del tronco a las ramas la energía sube y asciende y luego es como si nos recogiera en un abrazo. Una casa entera de madera es acogedora y te dan ganas de quedarte. Un poco de madera nos da la calidez que necesitamos pero en exceso, tanto abrazo acogedor nos acabaría ahogando.

Elementos “madera”: Muebles, suelos, puertas y complementos de madera. Imágenes, cuadros y motivos florales. Formas alargadas y verticales de líneas rectas como un árbol. Tonos verdes y azules.

 

TIERRA: Representa la energía estable del centro de la tierra. Una casa de pueblo de piedra, adobe, de barro, ladrillo… nos transmite estabilidad porque la energía de la tierra se desliza en el plano y nos hace asentarnos. Si tenemos poco elemento tierra en casa vamos a sentir que la vida fluye demasiado deprisa y que todo se nos escapa, mientras que demasiada tierra nos va a dar la sensación de que nos hemos estancado, que el tiempo pasa y nuestra vida está siempre igual.

 

Elementos tierra: Formas rectangulares, cuadradas y líneas horizontales o superficies planas. Construcciones de piedra, barro, ladrillo y tejas. Objetos de cerámica y suelos de baldosas. Cuadros de paisajes con llanuras de campos o del desierto. Tonos tierra con amarillos y ocres.

 

AGUA: Representa la energía que transmite el invierno. El agua nos va a dar movimiento hace que todo fluya más rápido, nos da ese toque necesitamos de estímulo. Un poco de agua está bien pero en exceso parece que todo se nos escapa de las manos, como que no podemos controlar la vida y no tenemos anda asentado, nos daría inestabilidad.

 

Elementos “agua”: Todos los elementos que contengan agua que circule (fuentes, estanques…), superficies que reflectantes como cristales o espejos y todo lo que sea brillante. Formas redondeadas y amorfas. Tonos oscuros como negros, grises o azul marino.

 

METAL: Representa la energía del otoño. El metal concentra la energía, hace que miremos hacia un punto, nos ayuda a fijar nuestra atención en algo. Demasiado metal nos puede volver demasiado fríos, no nos da tranquilidad ni seguridad, incluso puede parecer que nos están observando.

 

Elementos “metal”: Todos los metales (plata, oro, aluminio, hierro, cobre…) cristales naturales, minerales y rocas de granito o mármol. Superficies irregulares y cuadros de olas y nubes. Tonos blancos y pastel.

 

FUEGO: Representa la energía vitalista del verano que transmite fuerza y comunicación. El fuego lo que hace es subir y estimular la energía hacia arriba. Un poco de fuego nos va a dar el toque que necesitamos para nuestra vida social, para estar animados con ganas de vivir, de hablar y de salir. Mucho elemento fuego nos volvería acabaríamos irascibles, enfadados.

 

Elementos “fuego”: Las luces (la luz natural del sol o artificial de velas y lámparas). Cuadros, figuras o imágenes de paisajes con luz o animales. Complementos de piel y tejidos como la piel o la lana. Formas de triángulo, pirámide o de cono. Tonos rojos.

Otro de los fundamentos del Feng Shui es el mapa Bagua o Pa Kua. El mapa bagua nos enseña cómo introducir cambios positivos en la vida a través del diseño y la estructuración de nuestros hogares. Si aplicamos bien las directrices del mapa bagua, los obstáculos de nuestra vida empiezan a desaparecer y da lugar a grandes cambios. Bagua significa ocho trigramas, los que forman los pilares básicos del I Ching, y están asociados a la salud, la riqueza, el amor, el saber, las personas útiles, la carrera profesional y la creatividad.

 

Trigramas, son combinaciones de 3 líneas de trazo cortado (yin) y 3 líneas de  trazo ininterrumpido (yang).Cada trigrama se relaciona a los diferentes aspectos de nuestra vida, a un órgano  y una parte del cuerpo, a una dirección o sector de nuestra casa, a 1 miembro de la familia.

 

Las direcciones tienen un rol clave en la aplicación del Feng Shui. Hay 8 direcciones: 4 puntos cardinales, (Norte, Sur, Este. Oeste) y los 4 puntos sub-cardenales (Noroeste, Suroeste, Noreste y Sureste). Estas direcciones han sido a su vez subdivididas en 3 mitades de 15 grados cada una, lo cual da un total de 24 direcciones llamadas 24 montanas  y esta es  una de las más importantes razones que hace que el LoPan o brújula China sea una herramienta esencial al hacer la evaluación de un sitio y en la aplicación del Feng Shui.

 

Hay dos escuelas principales de feng shui: La Escuela de la Forma y la Escuela de la Brújula.

 

La Escuela de la Forma (también conocida como Ti Li) es la más antigua, se desarrolló en la zona montañosa de Kueilin y está basada en las formas geográficas, montañas y ríos. En la ciudad serían las construcciones y calles, la distribución de la casa, los colores, lo que vemos y percibimos con nuestros sentidos (Ver: Los 4 Animales Celestiales).

 

La Escuela de la Brújula (Li qi), nos revela la información de las energías metafísicas que no vemos con nuestros ojos cuando llegamos a una casa, es el mapa energético de la casa donde se encuentra la distribución de energías que están relacionadas con distintos aspectos como relaciones, armonía, salud, profesión, porsperidad, etc.

Toma en cuenta la orientación magnética de la casa, trabaja con la brújula, mapas de diagnóstico y cálculos matemáticos. Las Escuelas de la Brújula son varias, de las cuales las principales son la Escuela Bazhai y la Escuela Xuan Kong Feng Shui. En la actualidad, las dos grandes escuelas no están separadas, Formas y Brújula deben ser tomadas en cuenta si se quiere estudiar seriamente el arte del Feng Shui.

 

La Escuela Bazhai o Escuela de las Ocho Casas, es una de las más populares y nos enseña que hay ocho tipos de casas según las 8 orientaciones. Según la dirección de la casa obtenemos el Zhaigua o trigrama de la casa. Cada casa está dividida en ocho sectores, según los 8 Guas o trigramas, y tienen ocho presagios: cuatro favorables y cuatro desfavorables.

 

Los sectores favorables son activados y aprovechados para las actividades importantes como dormir y trabajar, los sectores desfavorables deben ser desactivados y utilizados para cosas secundarias. Las “curas” o remedios del Bazhai se basan en el “wuxing”, los Cinco Elementos. Según la fecha de nacimiento de los habitantes de la casa, obtenemos el Mingua o trigrama del destino, lo que nos da las direcciones más favorables para cada persona.

 

La Escuela Xuan Kong , llamada también las Estrellas Volantes, es la más dinámica y la más avanzada de las Escuelas de la Brújula. Se basa en la orientación (que aquí llegan a 24 direcciones) y el tiempo, la fecha de construcción de la casa. Estas dos variables se conjugan para dar la lectura y el diagnóstico más apropiado. Las “estrellas” simbolizadas por los números del 1 al 9 están simbolizados en el Luo Shu, el cuadrado mágico de tres por tres casillas que sumadas en cualquiera de sus direcciones siempre suma 15.

 

Mediante cálculos matemáticos se determina la posición de las estrellas en los nueve sectores y la combinación entre ellas nos dan resultados positivos o negativos en cada sector. Estos resultados pueden mejorarse o contrarrestarse a través de los Cinco Elementos y sus ciclos. Aplicado el Xuan Kong Feng Shui junto con la Escuela de la Forma nos da resultados inmejorables. Es lo que se conoce actualmente como el Feng Shui Clásico o “tradicional” y es practicado ampliamente por renombrados Maestros de este arte tradicional.

 

La Escuela de los Sombreros Negros , desde hace aproximadamente 25 años ha sido difundida ampliamente en occidente por el monje llamado Lin Yun, fundador de la “Secta Budista del Sombrero Negro”. Se basa en la aplicación del Bagua dividido en ocho sectores en que cada uno representa un aspecto de la vida como: finanzas, fama, pareja, hijos, protectores, profesión, estudios y familia. Este Bagua práctico se aplica en una casa a partir de la puerta de entrada.

 

A nivel mundial este sistema está siendo ampliamente criticado, ya que no tiene sus raíces en el Feng Shui tradicional de los clásicos de la antigüedad y se le ha quitado un instrumento fundamental del Feng Shui: la brújula! Por tanto no recomiendo esta práctica que si bien es muy fácil de aplicar, no va a dar ningún resultado seguro. Investigue y documéntese, el Feng Shui es un estudio profundo y complejo, no podemos pretender aprender un arte milenario con tan sólo leer un libro.

 

Las Ocho Aspiraciones de la Vida , este sistema ha sido difundido por Lilian Too, a través de sus numerosos libros. La casa se divide en los mismos sectores que la Escuela Tibetana , pero se basa en los puntos cardinales reales y se trabaja cada sector según su trigrama y el elemento que le corresponde. Las finanzas están en el Sudeste, la fama en el Sur, la pareja en el Sudoeste, los hijos en el Oeste, los protectores en el Noroeste, la profesión en el Norte, el estudio en el Noreste y la familia en el Este. Aunque muy básico, este método por lo menos toma en cuenta las direcciones y los elementos reales de cada trigrama del bagua.

 

 

 

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