La Ouija es un tablero dotado de letras y números con el que se cree que se puede entablar contacto con los difuntos. En países latino americanos también es conocido como el “juego de la copa”. Aun habiendo diferencias en su nombre, no hay distinción alguna entre ambos conceptos.

La tabla Ouija, que torna su nombre del francés Oui y del alemán Ja (sí en ambas lenguas), consiste habitualmente en una tabla de madera pulida que tiene un puntero que se mueve en diferentes direcciones y da un mensaje. Generalmente tiene escrito en una de sus puntas la palabra “SI” y en la otra la palabra “NO”, y en la parte superior media o en forma de círculo, tiene todas las letras del diccionario y a veces números

Los jugadores apoyan un dedo en este puntero, que se mueve aparentemente dirigido por los muertos, y deletrea las respuestas a las preguntas que se hacen a la tabla.

Generalmente funciona con varias personas que ponen su dedo sobre el puntero y este se mueve marcando alguna letra, número o palabra dependiendo de la respuesta a una pregunta hecha por el médium o las personas que hacen la sesión. La respuesta a través del movimiento es supuestamente hecho por un ser invisible que comunica mensajes

La ouija a través de la historia

La Ouija nunca se ha considerado oficialmente como un dispositivo para contactar con los muertos. No obstante, los antiguos egipcios utilizaban un artilugio similar para ponerse en contacto con sus antepasados. Era un anillo suspendido por un hilo sobre un tablero grabado con símbolos, con el que se suponía que los muertos deletreaban sus mensajes.

Pitágoras en el año 540 A.C inventó un artefacto que consistía en una tabla provista de ruedas y que con el movimiento generaba mensajes que eran traducidos por Pitágoras y sus discípulos.

En China, en el período pre-confucionista también contaban con un aparato similar para entablar contacto con los muertos.

Estos tipos de instrumentos también eran conocidos en el Imperio Romano (27 a.C. al 476 dC.) e incluso hay señales que indican que se usaban en la Roma como República, es decir, muchas años antes (510 a.C. al 27 a.C.). Por ejemplo, hace más de tres siglos se hablaba de tres personas que pudieron saber el nombre del emperador que sucedería al que se encontraba en aquel momento. Las tres personas fueron culpadas de delitos de traición y el supuesto sucesor (Teodosio), fue ejecutado.

Incluso en la América precolombina había artefactos como las Tablas Squidillatc, con las cuales podían determinar ciertos misterios.

El espiritismo se conoce hace mucho tiempo, pero el moderno se inició en el siglo XIX con dos niñas hermanas que crearon un juego por los años 1850 o menos. Según lo que ellas contaban, sus juegos hacían que se produzcan ruidos extraños sobre la mesa (golpes de SÍ y NO). Esto dio pie a que se crease alguna otra forma de contactarse con otros entes. Según Margaret Fox, una de las hermanas médium y quien más fama adquirió, en su adultez admitió haber utilizado trucos para simular golpes en la mesa.

En el año 1853 el espiritualista francés Panchette diseñó una ouija similar a la que conocemos en la actualidad

La tabla Ouija, ideada como un juego parlante, fue el invento de William e Isaac Fuld, de Baltimore, Maryland, que la empezaron a fabricar en 1889.

Después de las dos guerras mundiales, la demanda de tablas Ouija aumentó debido al interés de las viudas por comunicarse con sus maridos muertos en combate, y los hermanos Fuld apenas pudieron responder a la demanda. Luego, en 1966, la empresa fabricante de juguetes de Estados Unidos Parker Brothers compró los derechos de la tabla y, desde entonces, se calcula que se han vendido 25 millones de unidades en América y Europa.

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